jueves, 3 de septiembre de 2009

La vida es más compleja de lo que parece


El velo semitransparente del desasosiego
un día se vino a instalar entre el mundo y mis ojos
yo estaba empeñado en no ver, lo que vi... pero a veces...
la vida es más compleja de lo que aprece.
Pensaste que me iba a quebrar y subiste tu apuesta...
me hiciste sentir el sabor de mi propia cocina.
Volví a creer que se tiene lo que se merece...
pero la vida es más compleja de lo que parece.
Todas las versiones encuentran sitio en mi mesa.
Todas mis canciones, encuentran una sola certeza.
No quiero que te lleves de mí nada que no te marque...
el tiempo dirá si al final nos valió puro dedo.
Perderme, por lo que yo vi, te rejuvence,
la vida es más compleja de lo que parece.
Mejor o peor, cada cual, seguirá su camino,
cuánto te quise, quizas, seguirás sin saberlo...
lo que dolería por siempre, ya se desvanece.
La vida es más compleja de lo que parece.

Jorge Drexler

miércoles, 29 de julio de 2009

Si mañana muero...



Con las letras tallo mi muerte
Y con las palabras esculpo mi vida:
Cada frase realizada es sentido
Y significado de mi existencia.

Si mañana muriera…

Si mañana muero
No cabría en mí el arrepentimiento
Ni el “yo hubiera”…

Si muriera…
Si me enterraran…

Diría que fui la persona más feliz
De este mundo…
Pero también el más desdichado,

Que conocí tres veces el amor
Y que también he odiado tanto
Como he amado;

Si muriera mañana no dejaría pendientes,
Me he vengado y he lastimado…
Pero también perdonado sin hacer daño

Y besar… aún sabiendo que seré traicionado.

He estrechado las manos de mis amigos
Así como la de mis enemigos;
He tratado de igual forma al débil y al fuerte
Pero siempre he preferido defender
Al ignorante que al “conocedor”
Que descansa su torpeza en la lengua…

Si maña descendiera a la tierra
Lo haría lleno de templanza,

Pues he aprendido a soltarme
Y a arrojarme al vacío de los sueños
Y conquistado las cimas que me puse de niño;

He aprendido cómo hacer llorar a los ciegos
Y hacer reír a los mudos,
Escuchar a los sordos,
Y hacer sentir al hielo el calor
De mis manos y mi delirio.

Si mañana muriera
Sería con los ojos bien abiertos,
Pues he visto a mis veintiséis
Un desfile de acontecimientos
Ásperos y adversos
Así como placenteros y gloriosos:

He visto cómo un hermano se vuela los sesos
Y arrancarse la vida con un disparo
Y he visto a otro hermano dar vida a otro humano
Con el poder y la fuerza de un orgasmo,
He visto a una hermana caer de rodillas
Y rendirse al amor y dejarse acariciar por la soledad
Y he visto a la otra hermana llorar su primer amor
Y arrastrarse en los placeres infinitos de otro corazón…
He visto a un padre flagelarse en borracheras
Y decir tonterías y amenazar de muerte a un hijo
Y he visto a una madre despojarse de su alma
Para entregar medio siglo a sus hijos.

De las cosas que he visto
Si muriera mañana,
Diría que ha sido divertido
Ser parte de una familia tan dispersa…
Pero tan unida que estoy seguro
Que si mañana muero…
Ellos me recordarían hasta que llegue su turno.

Si muero mañana…

Si mis restos descansaran en la tierra mojada
Me acordaría de las veces que me sumergí
En el fondo de una lágrima
En el fondo de una vagina inquieta,

He probado el amargo sabor de la cerveza
Y quedar inconsciente durante horas
Tras algún festejo de algún amor en pena,

He visto a mis veintiséis
Cómo se rompe un corazón en tristeza
Y he visto volar al mismo con un beso;
He sabido qué se siente la resaca
Y tener que trabajar con la saliva blanca
En las comisuras de los labios

Y sé también que es no querer levantarte
Porque has despertado con un mujer a tu lado.

Si muriera mañana
Diría que fui un hombre libre,
Que alcé mi puño ante la opresión
Y que nunca bajé la cabeza,
Que erguí mi pecho al cielo
Y que aprendí a retirarme cuando he perdido…

Cuanto he perdido…
¡Cuánto he perdido…!

Pero al perder he aprendido
Que no es malo recibir ayuda
Y que a veces es mejor que no te estorben,
He aprendido que la vida no se mide en actos,
Tus pensamientos son los que te definen;

A mis veintiséis me he apoyado
En el hombro de mi madre,
Azotado por el puño de mi padre
Y amado de la mano de mi hermano,

He sido ultrajado y vendido,
Me han odiado y han amado,
Me he obsesionado, y se me han obsesionado
Me han admirado y he defraudado:
He roto tantas promesas
Como libros he leído en mi vida…
Y libros he leído cuantas semanas tengo en la tierra.

Si muriera mañana sólo pediría que me canten,
Me lean y me pongan muchas flores,
Todo lo poco que tengo en este mundo
Se volverá polvo y olvido,
De nada serviría que me entierren con mis pertenencias.

Si muero mañana que hoy sea un día normal:
Que me hagan el amor
Escribir unas cuartillas
Leer unas páginas
Saludar a un amigo,
Hablarle a mi último gran amor
Acerca del por qué no somos destino…
Y al caer mi última noche,
Miraría atento hacia el cielo
Y buscaría a la luna,
Me perdería en su aurora
Y por fin, sonreiría…

No importa si mañana muero…
No importa que no haya tenido hijos,
No importa que mi ambición no se venda al dinero,
No importa qué tan irresponsable he sido,
No importa cuánto daño haya hecho,
No importa con qué mujeres me he metido,
No importa qué amigos he preferido,
Y no me importa si esto es un sueño
O mi despedida, o un nuevo comienzo,
Si mañana muero, se viene todo conmigo.

He visto amaneceres en quinientos lugares distintos,
Me he revolcado en el suelo con mi porquería
Y me he visto perdido encerrado en el baño
Suplicando mi muerte
Y terminar noqueado por la idea del suicidio;

Me he liberado de la autocensura,
Y librado a mi mente de lo superfluo;
He navegado en mis sueños
Y masturbarme con la mujer
Que nunca me hizo caso.

He saboreado el final de mi primer amor
En la alfombra roja mientras se casaba,
Y he acariciado el hijo que no fue mío.

Si pudiera hacer un recuento de mi vida
Antes de que mañana muera,
Recordaría que he escalado montañas de arena,
Que he sentido al aire quemar mi cara,
Que he caminado senderos pobres
Y recorrido la mundanidad de los hombres;

Sé qué se siente entrar a un lugar
Donde a la llegada todos de ti murmuran,
Y he levantado mi tercer dedo
Para ser criticado con provecho.

Me río de los sensibilistas
Y me río de los conservadores,
Me río de los religiosos
Y me río de los tradicionalistas;
Confío plenamente
Que aquello que no te mata
Te vuelve más extraño y más solitario

Y a la chingada si mañana muero
Y descubren mi cuerpo semanas después,
Al diablo con todas esas ceremonias fúnebres
Donde hablan de ti como si fueras un santo…

Qué más da si muero o si mañana vivo,
Pues todo cuanto he querido
Lo he bebido de mis manos
Y lo he escupido en el rastro.

viernes, 3 de abril de 2009

De las fotos sin olvido


El problema de olvidar es que hay que acordarse que hay que olvidar... No pienso en ti, me lo prohibo, de no ser así, tendría que olvidarte... Y aún no lo quiero.

Intento describir
Cómo se posa la luz sobre tu cuerpo
Y la caricia detenida
Entre tu mano y mi piel
Que se estremece cuando a obscuras
Encuentro un momento…
Un retrato en la memoria
De cómo es que recordaré esto…

Cuando tu ausencia sea la que se presente
Atrás de mí y sea yo, solo,
Quien me vea retratado
Con las manos en el rostro
Deteniendo las lágrimas…

El día que te vayas.

Cuando llegue esa noche
Y sucedánea mañana
No habrá luz que se estrelle
Sobre el resto de mi cama:

Te pediría que volvieras
Cada verano para que sea lluvia
La que me recorra la cara,
Pediría que regreses cada otoño
Para que no sean sólo mis pisadas
Las que truenen las hojas,
Pediría a gritos que vuelvas en invierno
Para que el frío no se acomode
En el espacio de mis brazos
Y mis piernas…
Y en primavera te diría
No te vayas nunca…
Para que sea el calor de tus muslos
Los que provoquen florecer mis sábanas

Y corte sólo una de ellas
Para mantener el recuerdo vivo…

Si un día te marchas.

¡Qué difícil es describir
Una imagen grabada en la mente!
Qué harás tú con la foto
De vernos abrazados a media luz
Donde era el viento el que se colaba
Por este cuarto sin puertas
Y nuestros ojos los testigos
De cómo ese aliento se encargaba
De abrazarnos y llenar los espacios
No recorridos aún por los dedos…

Qué harás tú sin mí
Y qué haré yo sin ti…

Qué harás tú sin ti
Cuando estás conmigo…

Así como yo sin mí, contigo.

No, sólo quiero congelar un momento
Y que el tiempo y el olvido
Empolven y maltraten
La foto donde te guardo desnuda…

Si te marchas…

Y nos volvemos coleccionistas de momentos
Cuenta cuentos para los posibles nietos…

No los de nosotros…
Sino los ajenos…

Los tuyos sin ser míos
Y los míos que nunca nacieron…

Cómo sacar esas fotos
Que nadie presencia
Y cómo hablar de ellas
Cuando los caminos sean distintos:

Caminos de calles empedradas
Que sostuvieron los pasos contentos
De manos entrelazadas
Llenas de pétalos algunas
Otras tantas de orgasmos…

Qué le dirás a tu próximo amante
Acerca de las fotos que dejé en tu memoria,
Qué le dirás de las imágenes
De mi rostro perdido en tu mirada…

Qué hablaremos los dos del otro
Cuando ya no se trate de nosotros,
De nuestro mundo enfermo
Y consolado atravesado
Por el virus medieval
Del tiempo que cruza
Nuestra fragilidad natural,
Del olvido que envenena
La mente y los sentidos…

Cuando sean otros ojos
Con los que te retrates
E invadan lo que forjamos
En las noches y en las tardes
Donde nunca pensamos
Que nuestro amor era eterno,
Donde sólo sabías de momentos
E instantes sentados al alba
O al crepúsculo, o la puesta

En que todo pensamiento
Era ataviado y masacrado
Por la pausa del silencio
Y el sonido de las nubes,
Con toda una ciudad a nuestros pies
Y de toda una vida
Colapsada por el retrato
Frío de nuestros encuentros…

Qué difícil es tener que imaginarnos
Dejarnos y permitir que la vida
Siga como un río,
Cuando queremos ser rocas
Desgastadas por el agua

Cuando tenemos recolectadas
Tantas imágenes que se dan
Como olivos antiguos
Y son cortados por cada beso
Y cada mirada de frente
Cuando estamos acostados…

Qué pasará cuando la eternidad
De un momento ya no sea eterno,
Y qué pasará cuando al abrir los ojos
Seamos aves andariegas
Que buscan el calor del verano
En otras tierras.

Escribo acerca de los retratos
Como si quisiera que estos nunca se fueran;
Y no dormir para que en mi soledad
Que te recuerda, no sea sólo una sombra gris
De todas estas noches que me siento
A temer y a fumar
Tu advertida partida,

Pero… a dónde iremos después…
En qué otras fotos estaremos posando
Y olvidando lo que todo este tiempo
Ha custodiado en secreto
De otras voces guerreras
Que quieran quemarlas
Y hacer suyo lo nuestro…

Qué haríamos después
Con el álbum dedicado
A la creación de nuestro andar
Si algún intruso osa en saquear
El mundo que hemos erigido…

No quiero que pase…

No quiero calmarme, quemarte…

Quemarme…

No quiero poner en una foto
El aviso de “no olvidar”
Y que esta sea víctima
De l fuego del tiempo…

Y no quiero que mientas
Cuando alguien te pregunte
Por esas fotos donde estamos juntos…

Pues detrás de ellas…

Y más allá también…

Nunca podrás quemar los recuerdos… de mí.