
Caminando por los bares de la ciudad, brindando con extraños, desde la señora con cuatro divorcios hasta alguien por casarse, me dijeron varios métodos para permitir al olvido apropiarse de mi mente y suturar la herida que deja cualquier amor en pena.
Hay unas que me hicieron sonreír, otras que sólo lamenté el haber preguntado, pero entre estas entrevistas les expongo a continuación las que juraron ser infalibles:
1.- Agárrate una peda de un mes de corrido, en estas fechas las fiestas apremian para empezar un preGuadalupe-Reyes. Toma tanto hasta que ya te valga madre el por qué andas chupando, apaga o regala o pide que te retiren el celular. Después, cuando te canses de tener la boca hedionda y el cuerpo apestoso de tequila, entonces sí, tira sus cosas y sigue con tu vida. Ese remedio me ayudó, porque después encontré a la chica, a tu lado, con quien me caso el próximo año.
Leonardo Nava (escritor y publicista)
2.- Mira mi Set, yo digo que te calmes, respires, tomes la agenda o veas tus contactos del celular y le marques a la amiga más vale madre que tengas. Explica tu situación y proponle un sexo desenfrenado y sin complicaciones sentimentales. Luego de encontrar quien acepte, tomas unos billetes y te lanzas a la tienda por unos cigarros y unas buenas cervezas o vino. Ve después por unos condones a la tienda y regresa a tu casa a esperarla. No hables de quien te dejó, en cuanto llegue la susodicha, pónganse ebrios y dense un encerrón de fin de semana, repite esto durante un mes, si aún así piensas en quien te dejó, pues continúa hasta que digas: chingue su madre, ya, a la verga, no va a volver. Llámame después para saber cómo te fue.
Alejandra Gómez (ginecóloga)
3.- Calma, hombre, tienes 27 años, eres un jovencito no feo y súper chido, así que más te vale la superes porque no te quiero de amargado, cómo puedes hacerlo… sencillo. Pídele disculpas, llora y luego siéntate a que se te pase. Ya, a la chingada. Las personas en este mundo no son seguras, así que ni te acongojes ni te achicopales, porque peces en el mar hay un chingo. Total, esta vida sólo es una, es corta y es una mamada que estemos aquí para sufrir. Claro, también puedes coger y coger hasta que se te caiga el pito, es más divertido e igual de efectivo.
Teresa Garduño (poeta, media loca y trovadora)
4.- Pues yo digo que chupemos y veamos qué pasa (risas), es broma, el mejor remedio para olvidar es el tiempo y que la vida te ponga una vieja igual o más chingona que aquella por quien lloras, sino llega y te mandan una hija de su pinche madre, pues ni pedo, porque al menos llorarás por ella, ya no por la otra. Total, a la tuya ya se la ha de estar chingando otro cabrón, así que haz lo propio y no te me dejes caer.
Laura (mujer abandonada y con un hijo por “uno de mi especie”)
5.- No pues… puedes sonreír ante la adversidad, la vida es bella y no vale la pena andar llorando por otras personas que ya ni al caso, si te amara, estaría contigo, ya no te ama, ya no lo está, así que ni modo, ya llegará, mientras espera, espera y espera y sonríe sonríe ante la vida. Puedo darte mil besos… (risas).
Lizzania González (ingeniera industrial y de sistemas)
6.- Aguántese y sufra como los hombres, en silencio, salgamos a distraernos y liguemos a unas chicas, sacamos unos fones y vemos qué pasa. A mi gorda no la dejo, la neta, pero pues la última antes de ella me dejó igual de chillón que tú. ¿Sabes qué hice? Me valió madres la vida hasta que encontré a mi gorda y ahora vivo feliz. Mi consejo, consíguete una vieja que te quiera cabrón ¡ya para de mamar!
Miguel Delgado (empresario)
7.- A veces pasa, mi tina, echemos desmadre como antes y después consíguete una mejor cuando la superes. Nadie olvida, sólo te dan con el tiempo lo mismo. Puedes dejar de marcarle y ocuparte en otras cosas, enfocar tu creatividad en otras cosas, porque tienes un chingo, y ya, de ahí cuando sientas estar listo, ahí estaré para dar el VoBo. Aunque la neta la última me gustaba para ti, pero como dicen: “cuando es para ti, aunque te quites, cuando no lo es, aunque te pongas”.
Berenice Garfias (psicóloga)
8.- Ay Set, chinga tu madre ¿te acuerdas lo que me hiciste? (risas) Yo te superé poniéndome unas de campeonato, luego me encontré con otro igual que tú y dejé de llorar por ti… Luego te busqué y me mandaste directito a la… allá donde Dios pasó de espaldas, y ps con el tiempo… sólo el tiempo mi Set. Después me sirvió ser tu amiga y ya entonces continué con la mía. Ya te tocaba pagar, cabrón ;).
Sairi Gutierrez (administradora)
9.- Pues en mis cuatro divorcios… te puedo decir que nada mejor que el tiempo. Un clavo no sacará a otro clavo, diviértete, sal, habla de ella hasta que ya… hasta que tú mismo te des hueva. Mantén también una actitud positiva ante la vida, tú atraes las cosas buenas y malas, si sigues pensando en ella y lamentando tu pobrecita existencia sólo atraerás personas pobres que nada aportarán a tu vida.
Gabriela Cortés (maestra)
10.- Consiéntete, no hables con ella, que ella diga y hable que eres lo peor, o lo mejor, no des importancia; ya luego vas a ver venir a una vieja que te moverá todo. No compares… no se te ocurra, ocúpate en algo más por lo mientras. También puedes volverte gay (risas), pero no, no mames, los hombres somos peores… no, fuera de broma… sólo vive, espera sin esperar nada de nadie… habrá quien te lo dé todo sin pedirte la verdad. Tiempo mi hermano, tiempo.
Carlos Gallardo (bohemio, moto y huevón)
Pues hasta aquí la lista de las que me hicieron reír, algunas aplicables, otras no tanto. Intenté poner todo casi preciso de lo que me dijeron. Fue interesante preguntar y platicar con conocidos y extraños. Mis conclusiones… pues… he de empezar por disculparme como lo hice con la chica Sairi, luego he de tomar la recomendación de Nava; después seguiré con la de lizz y con la recomendación de la maestra, combinados con un poco del consejo de Carlos. Terminando con buscar algo de las otras recomendaciones hasta tener a la buena. Pero para atinarle… En fin, espero se diviertan con el sufrimiento de otros, tanto como con el mío, de decir: “che wey ardido”; sólo quiero que ustedes mis lectores se sientan identificados y que sepan que no son los únicos que viven, aman o lloran.

