lunes, 22 de noviembre de 2010

Diez consejos para olvidar


Caminando por los bares de la ciudad, brindando con extraños, desde la señora con cuatro divorcios hasta alguien por casarse, me dijeron varios métodos para permitir al olvido apropiarse de mi mente y suturar la herida que deja cualquier amor en pena.
Hay unas que me hicieron sonreír, otras que sólo lamenté el haber preguntado, pero entre estas entrevistas les expongo a continuación las que juraron ser infalibles:

1.- Agárrate una peda de un mes de corrido, en estas fechas las fiestas apremian para empezar un preGuadalupe-Reyes. Toma tanto hasta que ya te valga madre el por qué andas chupando, apaga o regala o pide que te retiren el celular. Después, cuando te canses de tener la boca hedionda y el cuerpo apestoso de tequila, entonces sí, tira sus cosas y sigue con tu vida. Ese remedio me ayudó, porque después encontré a la chica, a tu lado, con quien me caso el próximo año.
Leonardo Nava (escritor y publicista)

2.- Mira mi Set, yo digo que te calmes, respires, tomes la agenda o veas tus contactos del celular y le marques a la amiga más vale madre que tengas. Explica tu situación y proponle un sexo desenfrenado y sin complicaciones sentimentales. Luego de encontrar quien acepte, tomas unos billetes y te lanzas a la tienda por unos cigarros y unas buenas cervezas o vino. Ve después por unos condones a la tienda y regresa a tu casa a esperarla. No hables de quien te dejó, en cuanto llegue la susodicha, pónganse ebrios y dense un encerrón de fin de semana, repite esto durante un mes, si aún así piensas en quien te dejó, pues continúa hasta que digas: chingue su madre, ya, a la verga, no va a volver. Llámame después para saber cómo te fue.
Alejandra Gómez (ginecóloga)

3.- Calma, hombre, tienes 27 años, eres un jovencito no feo y súper chido, así que más te vale la superes porque no te quiero de amargado, cómo puedes hacerlo… sencillo. Pídele disculpas, llora y luego siéntate a que se te pase. Ya, a la chingada. Las personas en este mundo no son seguras, así que ni te acongojes ni te achicopales, porque peces en el mar hay un chingo. Total, esta vida sólo es una, es corta y es una mamada que estemos aquí para sufrir. Claro, también puedes coger y coger hasta que se te caiga el pito, es más divertido e igual de efectivo.
Teresa Garduño (poeta, media loca y trovadora)

4.- Pues yo digo que chupemos y veamos qué pasa (risas), es broma, el mejor remedio para olvidar es el tiempo y que la vida te ponga una vieja igual o más chingona que aquella por quien lloras, sino llega y te mandan una hija de su pinche madre, pues ni pedo, porque al menos llorarás por ella, ya no por la otra. Total, a la tuya ya se la ha de estar chingando otro cabrón, así que haz lo propio y no te me dejes caer.
Laura (mujer abandonada y con un hijo por “uno de mi especie”)

5.- No pues… puedes sonreír ante la adversidad, la vida es bella y no vale la pena andar llorando por otras personas que ya ni al caso, si te amara, estaría contigo, ya no te ama, ya no lo está, así que ni modo, ya llegará, mientras espera, espera y espera y sonríe sonríe ante la vida. Puedo darte mil besos… (risas).
Lizzania González (ingeniera industrial y de sistemas)

6.- Aguántese y sufra como los hombres, en silencio, salgamos a distraernos y liguemos a unas chicas, sacamos unos fones y vemos qué pasa. A mi gorda no la dejo, la neta, pero pues la última antes de ella me dejó igual de chillón que tú. ¿Sabes qué hice? Me valió madres la vida hasta que encontré a mi gorda y ahora vivo feliz. Mi consejo, consíguete una vieja que te quiera cabrón ¡ya para de mamar!
Miguel Delgado (empresario)

7.- A veces pasa, mi tina, echemos desmadre como antes y después consíguete una mejor cuando la superes. Nadie olvida, sólo te dan con el tiempo lo mismo. Puedes dejar de marcarle y ocuparte en otras cosas, enfocar tu creatividad en otras cosas, porque tienes un chingo, y ya, de ahí cuando sientas estar listo, ahí estaré para dar el VoBo. Aunque la neta la última me gustaba para ti, pero como dicen: “cuando es para ti, aunque te quites, cuando no lo es, aunque te pongas”.
Berenice Garfias (psicóloga)

8.- Ay Set, chinga tu madre ¿te acuerdas lo que me hiciste? (risas) Yo te superé poniéndome unas de campeonato, luego me encontré con otro igual que tú y dejé de llorar por ti… Luego te busqué y me mandaste directito a la… allá donde Dios pasó de espaldas, y ps con el tiempo… sólo el tiempo mi Set. Después me sirvió ser tu amiga y ya entonces continué con la mía. Ya te tocaba pagar, cabrón ;).
Sairi Gutierrez (administradora)

9.- Pues en mis cuatro divorcios… te puedo decir que nada mejor que el tiempo. Un clavo no sacará a otro clavo, diviértete, sal, habla de ella hasta que ya… hasta que tú mismo te des hueva. Mantén también una actitud positiva ante la vida, tú atraes las cosas buenas y malas, si sigues pensando en ella y lamentando tu pobrecita existencia sólo atraerás personas pobres que nada aportarán a tu vida.
Gabriela Cortés (maestra)

10.- Consiéntete, no hables con ella, que ella diga y hable que eres lo peor, o lo mejor, no des importancia; ya luego vas a ver venir a una vieja que te moverá todo. No compares… no se te ocurra, ocúpate en algo más por lo mientras. También puedes volverte gay (risas), pero no, no mames, los hombres somos peores… no, fuera de broma… sólo vive, espera sin esperar nada de nadie… habrá quien te lo dé todo sin pedirte la verdad. Tiempo mi hermano, tiempo.
Carlos Gallardo (bohemio, moto y huevón)

Pues hasta aquí la lista de las que me hicieron reír, algunas aplicables, otras no tanto. Intenté poner todo casi preciso de lo que me dijeron. Fue interesante preguntar y platicar con conocidos y extraños. Mis conclusiones… pues… he de empezar por disculparme como lo hice con la chica Sairi, luego he de tomar la recomendación de Nava; después seguiré con la de lizz y con la recomendación de la maestra, combinados con un poco del consejo de Carlos. Terminando con buscar algo de las otras recomendaciones hasta tener a la buena. Pero para atinarle… En fin, espero se diviertan con el sufrimiento de otros, tanto como con el mío, de decir: “che wey ardido”; sólo quiero que ustedes mis lectores se sientan identificados y que sepan que no son los únicos que viven, aman o lloran.

Cuatro pasos para olvidar


Olvidarte con todas sus consecuencias tiene varios significados; es un viaje directo a sacarte de cada pensamiento, succionar el veneno de los besos dados y los que faltaron. Olvidarte resulta la cruz más pesada que llevo a cuestas, olvidarte hasta que se me olvide que debo hacerlo.
Pasar primero por los tallos espinosos de mi pasado, levantar el teléfono y ofrecer disculpas, espero mentadas y malos tratos, pero considero que si debo de empezar por algún lado en esta tarea que me doy, será este un buen comienzo. Cerrar ciclos, vienen a la memoria una larga lista de soles caídos, de llamadas en la madrugada donde me vi hace unos días. No es lo mismo llorar a que te lloren, hoy lo entiendo.
El siguiente paso será escribir de ti hasta que ya pierda sentido realizarlo; con todo lo que esto implica, desde el escribir anécdotas hasta escribir ficciones al punto que se confundan, no quiero que sepas de mi realidad, sólo necesito lograr que te dé tanto coraje el haberme tenido para no alcanzar el odio, quiero ser para ti indiferente, no importarte, que la boca ajena borre mis huellas de los tuyos, deseo ferviente ser arrojado a tu vacío, donde si tropezamos en la calle no podamos reconocernos.
Lo que vendrá después será negar tu existencia, que lo sucedido fue un sueño que se olvida al pasar el día. Rechazar la idea que te esperé, la idea de que estuvimos juntos. En este transcurso cambiaré mi residencia, cambiar de número, te lloraré hasta reventarme, hasta que las sales de mi llanto se lleven el rastro de ti en mi cuerpo, hasta sentir que ya no deseo ni siquiera tu bienestar. Que la espada enterrada en mi pecho me atraviese por completo, sentarme y esperar que pases al sitio donde escondo las historias de mis viejos amores, donde dejas de ser mi diosa, donde sólo seas otra más.
Ya el sol brillará después, la siguiente etapa será volver a salir con otras personas ya después sí estaré listo para tropezar contigo y verte sin sentir nada más que un ligero recuerdo que me haga sonreír… y pasarte de largo.
Cuatro pasos me propongo de aquí hasta lograr que no quieras saber de mí, hasta que me olvides para poder olvidarte más fácil. No te mentí, siempre te amé, fui claro y transparente, eso no fue suficiente, entonces mentiré de mí y de ti hasta que no sepas cuál es la verdad que se oculta en mi vida. Cuatro pasos son los que necesito para seguir mi vuelo, arreglar mis alas, volar a otro sol, alzar la mirada, el puño, llenarme de luz, salir de la obscuridad y derramarme en el cielo; caeré como lluvia ácida, correré por la mundanidad de las ciudades hasta limpiarme, hasta que un nuevo sol me levante, me purifique y vuelva a ser bebido de nuevo.

domingo, 21 de noviembre de 2010

El puerto


“Y el mar murmura en su lenguaje: maldito pescador, despídete de ella, no pienso compartir su corazón”. Mecano

Volví del mar cubierto de sal
Y de coral
Me volví una ola estando en la playa
Constante, húmedo, fugaz…

Así es amar, querida mía…
Así es amar con el alma mutilada,
En la esperanza que se alimenta
De sí misma
Con esperanza que se vive
Desesperanzada
Esperando que el sol vuelva a sonreír…
Ya no puedo hundirme más
Ayer toqué arena abismal.

EL profundo azul del océano
Me absorbió por completo
Soy del mar
Soy viajero
Un judío errante
Una sombra
Quizá también un silencio…

Muestro ahora una pausa
Donde navego con mi velero
Por el mar abierto de la nada
Sin tierra firme que se entregue a la mirada.

Mi vida es un barco
Que se detiene a veces en los puertos…
Pero al igual que el barco zarpa
Mi vida debe seguir su curso…

A veces te canto
A veces sólo te contemplo:
Como un marino que detiene su labor
Para observar el mar
Como una gaviota perdida
Sobre el mástil de la vela.

Mis sentimientos en adelante
Sólo se entenderán si cuento nuestra historia…
Pero prefiero callarla
Es una de esas tragedias que se cuentan
En las cantinas de los malecones
Donde siempre hay muertos
O desaparecidos…

Tu historia fue la de dos amores
Donde uno fue tragado por el mar…
Y donde el otro se quedó varado
Sobre la playa esperando eterno
Que se la pudiera regresar.

Volveré camino al mar
Mar de mi vida
Amainando la pena
Del eterno viajero
Que no encontrará su hogar.