martes, 8 de enero de 2013

La indiferencia


Quizás sólo estoy perdido
Quizás me hagas tanta falta
Que comienzo a sentirme solo

Mientras fumo un cigarro contigo

Por las noches y las tardes
Encarnados a media luz

Soltándonos en cada beso
Hasta escondernos
Hasta morirnos…

Llorándonos mis palabras
Tan carentes de sentido
Borrando nuestra historia
De las páginas de tu vida
De los libros de mi filosofía

Y borrando los trazos sobre tu lienzo
Ese manto blanco donde
Pasee mis pinceles
Delimitando tu cuerpo
Poniendo fronteras entre lo mágico
Y lo divino.

Creo que lo perdido es mi razón
O peor aún… mi locura
Sostenida en mi lengua desafiante
Profunda, masoquista.

Esta lengua que a veces recuerda
Aquél verso que se adhirió a mí esa noche
Como cualquier otra, de cigarros
Y malas aventuras:

“Solos, solos, llorando la hermosa vida”.

Es quizás…
Sólo quizás…
Que los años me dan la vuelta
Agrietando mi frente
Abandonándome en la indiferencia.

jueves, 29 de noviembre de 2012

Cena para tres (mi vida contigo)


Este es mi primer corto interactivo, nacido del cuento de hace unos años titulado "Cena para tres"; es una adaptación, espero lo disfruten y les guste.
Si quieren ver la otra historia, denle clic cuando aparezca la palabra "Sol", o bien, déjenlo correr.
http://www.youtube.com/watch?v=xHaYkR_HdHU

Este es mi primer cortometraje, aún me falta mucho por mejorar, pero eso irá sucediendo... no será el último.

domingo, 25 de noviembre de 2012

25 Aniversario de Kasbek


No es casualidad que más de 280 guerreros se dieran cita en el campo de batalla. Regresaron viejas leyendas y antiguos héroes que forjaron 25 años de historia, extrañando a quienes ahora nos vigilan desde el cielo;  todos ellos desempolvaron sus armaduras para teñirlas con valor y entrega, olvidando por un día entero su individualidad para destacar la importancia de cazar en grupo, de estar unidos y rememorando a los viejos espíritus desde el interior.
Escuadras como Dakotas, Incas y Seris se hicieron presentes, dejando de lado el mito de su existencia para recordarles a quienes les siguen detrás, que ellos tienen rostro, nombres e identidad; que no son fantasmas, que antes de ser olvidados sus escuadras gritaron tan fuerte que hacen eco en el presente, donde curiosos y conocedores se acercaron para escuchar las anécdotas de guerreros cuyas historias aún se cuentan en campamentos.
Otras escuadras como Yaquis, Ashantis y Francos dieron cátedra del por qué son grandes, Delawers, Celtas y Sajones, nos dijeron por qué ahora son ellos quienes mandan. Samuráis, Mohicanos, Highlanders y Bretones enseñaron su forma de imponerse. Y los que me faltan por nombrar que también van fraguando la solidez del escuadrón Kasbek, son igual de importantes hasta el punto de alimentar esta llama que sigue viva y ardiendo tan feroz que es imposible se consuma.
Sus almas hacen que sus corazones sean de caballeros, de sangre noble. Ellos, que no necesitan ser gigantes para ser reconocidos como fuertes guerreros, escribieron y escriben sus propias historias, llenas de hazañas, hechas a puño y letra de dioses griegos, impresas con sangre, coraje y sudor de saberse vivos dentro del terreno donde se siembra comunión y se cosecha integridad. El Olimpo, señores, quedó opacado la tarde del 25 aniversario del escuadrón Kasbek, donde hombres lucharon como poetas y se ganaron un lugar en nuestros corazones.


Por un ideal… ¡se vive, se lucha, se triunfa!
Seris